Sociedad, tecnología y derecho: una visión equilibrada de la propiedad intelectual
La fortaleza de Computer Professionals for Social Responsibility (CPSR) consiste en que unimos nuestra experiencia en la tecnología, el derecho y la sociedad. Mientras que es posible encontrar discusiones eruditas y estrechas entorno a cuestiones de derechos de autor desde un solo punto de vista, CPSR busca considerar todas estas perspectivas.
Las grandes empresas discográficas, los estudios cinematográficos, las empresas de software y las empresas que venden bases de datos también están trabajando en todos estos frentes:
En el campo tecnológico se están implementando controles de copiado que restringen todos los usos de sus materiales a un estrecho rango de su elección. Estos controles, en este momento, tienen muy poco éxito; constituyen una molestia para el consumidor común, mientras que para los investigadores empeñosos son fácilmente eludibles.
En la rama legal, están utilizando todos los instrumentos que ofrecen las leyes, los tratados internacionales y las cortes (así como inventando algunos que verdaderamente no existen) para denunciar o demandar a la gente que hace un uso no autorizado de sus materiales. Éstos han sido publicitados ampliamente en los últimos años y no necesitan ser traídos a colación.
En la esfera social tratan de crear en los campus de las universidades y en otros foros, un nuevo código ético que considere la copia no autorizada como una violación de la confianza social y un ataque a los derechos de los artistas.
CPSR tiene una visión diferente de la tecnología, la ley y las costumbres sociales y no encuentra una razón para restringir nuevas formas de interacción o instaurar modelos económicos que deberían estar sujetos a un cambio constante. En su lugar, estas fuerzas interactúan de manera poderosa e inesperada para incrementar el valor y la disponibilidad de bienes.
Una perspectiva legal a largo plazo
Las tradiciones legales ciertamente respetan los documentos fundacionales. El gobierno de los Estados Unidos se encuentra constantemente constreñido por una constitución de 215 años de edad. Las tradiciones legales judías e islámicas hacen una retrospectiva aún mayor pero, aunque consideran inviolables sus documentos fundacionales, continúan formándose legistas que elaboran nuevas leyes. El cambio se construye sobre todas estas tradiciones.
Tomemos una ley del Torá: “No muevas la barda de tu vecino”. Este requerimiento es tan importante que aparece seis veces en la Biblia. En una sociedad agrícola el respeto por la propiedad de los vecinos era un punto clave para la paz social.
Unos quinientos o seiscientos años después de estos pronunciamientos, los primeros rabinos todavía los interpretaban. Debido a que eran escribanos y profesores, una interpretación importante que hicieron de “no muevas la barda de tu vecino” fue que nadie debe adjudicarse las palabras de otros. Por ende, los defensores modernos de la propiedad intelectual pueden encontrar antecedentes para sus intereses en uno de los documentos legales más antiguos preservados por la historia. (Utilicé el termino “propiedad intelectual” en este artículo, a pesar de que éste acarrea muchos problemas, para representar el copyright y otros intereses de la información que son usualmente acogidos por las grandes compañías).
Sin embargo, nadie se tomó literalmente aquello de “no muevas la barda de tu vecino”. Si una persona llamada Ganni poseyera un par de kilómetros cuadrados a la orilla del río Jordán, los rabinos no esperarían que la familia Ganni tuviera este terreno seiscientos años más tarde. De hecho, rechazaban explícitamente las leyes bíblicas conocidas como el Año del Jubileo, las cuales trataban de hacer cumplir dicha interpretación cruda de la ley.
A la sociedad no le interesa asegurar que Ganni mantenga la misma propiedad por seiscientos años. En su lugar, le interesa garantizar que la tierra sea manejada correctamente y produzca comida y vestido para todos. Y mientras reconoce que las circunstancias pueden quitarle la tierra a Ganni, es de su interés asegurar que él sea tratado con justicia y dignidad.
**¿Como se igualan estos intereses con aquellos referentes a la propiedad intelectual?**
La sociedad no tiene una razón convincente para asegurar que alguien siga percibiendo dinero por las caricaturas de Mickey Mouse realizadas hace ochenta años, pero sí una buena razón para proveer incentivos para trabajos nuevos; ésta es la razón por la cual la cláusula de la constitución de los Estados Unidos que apoya lo que ahora se llama propiedad intelectual es confrontada explícitamente por la frase “Para promover el progreso de la ciencia y las artes útiles...”
Los granjeros no necesitan incluir ninguna justificación de este tipo, si no que querían enfatizar que la propiedad intelectual no era un derecho natural y por ello basaron su apoyo en el interés de la sociedad.
Más acerca de la ley, la tecnología y la sociedad Echemos una mirada más cercana a la barda de Ganni. Si hubiera un cambio climático – como un incremento poblacional que causara una escasez de agua – Ganni no podría ser ayudado por la solución tecnológica más simple, la cual sería un acueducto más ancho. En cuanto a una solución legal, la estrategía común de reservar una parte injusta de agua para Ganni y privar a los residentes con menor acceso, a largo plazo, sólo llevaría a un desastre. En lugar de esto, Ganni necesita reevaluar su uso del agua y buscar una combinación de prácticas más inteligentes y de nueva tecnología para continuar produciendo altas cantidades con menos agua.
El equivalente en las industrias modernas de contenidos sería una combinación de técnicas racionalizadas de producción y de experimentos novedosos de mercadotecnia, distribución y etiquetado. La tecnología tiene mucho que ofrecer que no ha sido explotado ampliamente:
Así como los costos de producción disminuyen (en la industria fílmica, por ejemplo), también puede hacerlo la preocupación por el re-uso y la distribución. Nuevos canales de distribución (particularmente si el acceso a la tecnología de banda ancha se incrementa drásticamente para el usuario medio) podrían reducir los costos y permitir un uso más amplio. Las transacciones computerizadas permiten sistemas de remuneración más complejos y afinados, pero éstas deben ser iniciadas con sentido común ya que muchos usuarios consideran que los micro-pagos son una molestia, lo cual los convierte en un obstáculo para su adopción.
El potencial de actualizaciones y notificaciones frecuentes revitaliza los modelos de suscripción, a la vez que los sistemas que permiten a los usuarios hacer comentarios y anotaciones proporcionan razones a los visitantes para que regresen y promuevan la formación de comunidades de usuarios que podría incrementar el compromiso de la audiencia. Los nuevos medios muy probablemente desarrollarán sus propios modelos exitosos.
Finalmente, debemos recordar que la vida para Ganni en su par de kilómetros cuadrados nunca fue muy buena. Dos o tres estaciones de sequía podrían arruinarlo. Los bandidos merodeadores podrían tomar todo lo que posee e incluso, en el mejor de los casos, carecía de seguro médico y su única seguridad social era tener muchos hijos saludables. Así, el progreso fue bueno para Ganni, a pesar de que produjo cambios drásticos.
Lo mismo ocurre con los artistas, músicos y escritores de hoy; la mayoría no puede ganarse la vida fácilmente (ni lo ha hecho tradicionalmente). No tienen mayor interés que la sociedad en preservar el régimen actual de la propiedad intelectual. Mientras avanzamos hacia un territorio desconocido, debemos preguntarnos: “¿Qué sistema recompensaría justamente a los artistas?”. La consideración de combinar el derecho, la tecnología y la sociedad nos ayudaría a encontrar salidas novedosas a los problemas actuales.
Las fuertes leyes sobre la propiedad intelectual muestran flexibilidad y se adaptan al contexto. El cambio no se está produciendo tan rápidamente como los dueños de los contenidos temen o como los defensores del cambio esperarían. La sociedad, la tecnología y la ley evolucionarán; lo que se necesita ahora es una visión general progresista que nos permita aprovecharnos de lo mejor de cada cambio tal y como venga para que los intereses, poderosos y arraigados, no lleven esta evolución en una dirección dañina para la sociedad en su conjunto.
Last modified 2006-02-01 08:06 PM