Sigue tensión por veto a negociador colombiano
TLC: un partido muy enredado
Las ofertas de Estados Unidos dejaron muchas decepciones entre los empresarios.
Un clima de tensión se respiraba ayer en Lima durante el cuarto día de negociaciones del Tratado de Libre Comercio entre los países andinos y Estados Unidos.
La crisis desatada en la mesa de propiedad intelectual, los anuncios sobre nuevas pretensiones expresadas por Estados Unidos, y lo que muchos consideraron como una decepcionante oferta de desgravación por parte de ese país enrarecieron el ambiente.
La situación que estalló el miércoles en la mesa de propiedad intelectual marcó un nuevo curso en las negociaciones. Ahora es claro que se pasó de un clima de consideraciones fraternales -que reinó en la primera y segunda rondas- a uno de pragmatismo, en el que las consideraciones básicas están centradas en salvaguardar los intereses de cada uno.
La entrega de listas de ofertas de desgravación, que había sido esperada con mucho interés por parte de los empresarios andinos, dejó más de una decepción.
Aunque se trata de una oferta inicial, y todavía queda mucho por recorrer, algunos empresarios señalaron que su presentación corresponde más a la de un país tercermundista, que tiene mucho que perder y busca garantizar su protección, que a la de la primera potencia mundial como lo es Estados Unidos.
El jefe de negociaciones de Colombia, Hernando José Gómez, calificó como muy conservadora la propuesta de Estados Unidos pero señaló que es necesario tener en cuenta que este es apenas un primer acercamiento. Gómez atribuyó al clima político de Estados Unidos y posiblemente a una actitud cautelosa frente al interés de los andinos de proteger algunos sectores, el contenido conservador de la oferta.
Sin embargo, para los empresarios las listas americanas son realmente decepcionantes.
Algunos señalaron que no se tuvieron en cuenta las listas de pedidos presentadas el 6 de julio por los países andinos y que si las miraron, en todo caso se hizo caso omiso de ellas.
Propiedad intelectual: ¿error de cálculo?
El veto de Estados Unidos a un miembro del equipo negociador colombiano en la mesa de propiedad intelectual sin lugar a dudas marcó un precedente en este proceso.
La crisis se desató en la mañana del miércoles, cuando el equipo de Estados Unidos no quiso sentarse a negociar mientras estuviera en la mesa Carlos María Correa, un reconocido experto mundial en temas de propiedad intelectual.
El argumento de los americanos era uno solo: Correa no es funcionario público -del gobierno colombiano- sino consultor y como tal no debía hacer presencia en la mesa.
Para los colombianos, Correa tenía todas las facultades para participar en la mesa porque había sido nombrado a través de un decreto como negociador, y si bien no es funcionario público, sí tiene un contrato a través del cual cumple algunas funciones públicas.
A esto se suma que los tres ministros de protección social en los países andinos solicitaron hace apenas unas semanas al Pnud recursos para contratar a Carlos Correa como asesor en estas negociaciones.
La petición de retirar al negociador causó sorpresa en el equipo colombiano, que semanas atrás había acreditado al negociador sin haber tenido oposición al respecto. De hecho, fue atribuida a la 'gestión' adelantada por un dirigente gremial que representa intereses de las farmacéuticas multinacionales, que al parecer alertó desde la noche anterior a los negociadores sobre el tema y pidió que tomaran acciones.
Ecuador y Perú, respaldaron el argumento colombiano frente a la soberanía que le asiste para nombrar a sus negociadores. Pero la solución no llegaba y las posiciones seguían distantes.
Tras varias horas de consultas en Washington y Bogotá, la decisión fue una sola: suspender la mesa porque para esta negociación ya estaba acreditado Correa y resultaba inadmisible sesionar sin su presencia.
También se acordó que en adelante Correa seguirá como asesor y no tendrá presencia en la mesa de negociación sino en el denominado cuarto de control donde participan altos funcionarios.
La crisis sólo trascendió en horas de la noche, pues los funcionarios andinos no querían contaminar las otras mesas.
El aplazamiento en la discusión de los temas considerados 'álgidos' no dejó satisfechos a todos los empresarios. Las opiniones sobre el tema estuvieron muy divididas.
Mientras algunos la destacaron el hecho porque se 'sentó un precedente', otros consideraron que en últimas los colombianos dieron el brazo a torcer y hubo quienes insistieron en que este no es más que un error estratégico, que no debió presentarse por las implicaciones estratégicas que podría tener.
Para los gremios andinos del sector farmacéutico, resulta inaudita la actitud avasalladora de Estados Unidos de imponer sus condiciones en la mesa.
Juana Ramos, de la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Ecuador, dijo que no es aceptable que los negociadores americanos descalifiquen a los negociadores andinos.
"Tenemos el deber y el derecho de buscar los mejores asesores para construir una posición de salvaguarde los derechos de la población en materia de salud pública", sostuvo.
Alberto Bravo, presidente de Asinfar, gremio que representa a los laboratorios colombianos, sostuvo que resulta inaudito que funcionarios de Estados Unidos descalifiquen a los negociadores colombianos, y especialmente a un personaje de las calidades de Correa.
Otros empresarios señalaron que la petición de Estados Unidos es apenas lógica, y que se cometió un 'error estratégico' al poner a Correa en la mesa de negociación, cuando podría tener un papel mucho más protagónico y decisivo como asesor y sin generar el desgaste que se dio ayer.
"Esta es una negociación en la que las partes están sacando no sólo las uñas sino también las garras, así que habrá que esperar y estar preparados, sin cazar peleas innecesarias que terminan desgastando al equipo colombiano", sugirió una experta consultora.
Para los funcionarios del gobierno, no había otra salida que suspender las negociaciones, ante la descalificación por parte de los americanos a un negociador, e insistieron en que no se dio el brazo a torcer. Para Hernando José Gómez, se sentó un precedente pero la idea es continuar las negociaciones en los otros ámbitos, donde se podrán lograr avances importantes.
El jefe de negociaciones de Perú, Pablo de la Flor, pidió que se manejara este incidente "en sus justas proporciones", como uno de los tantos que tendrán que registrarse en el marco de esta negociación.
De la Flor insistió en la unidad de los andinos en la mesa. "seguimos manteniendo las coordinaciones en el grueso de temas y las vamos a continuar así en San Juan. Evidentemente hay diferencias en los niveles de apertura de nuestros países pero son temas menores".
Señaló que aunque era interés de los andinos avanzar en los temas de propiedad intelectual lamentablemente ha sido imposible avanzar y que habrá que esperar hasta la cuarta ronda, en Puerto Rico, para retomar la discusión.
"Debemos jugar con tranquilidad, mirar la pelota, fijarnos dónde están nuestros porteros y jugar bien", recomendó de la Flor frente al incidente registrado.
Ofertas, gran decepción
En materia agrícola los americanos ofrecen desgravar de inmediato el 22 por ciento del universo arancelario.
Sin embargo, de estas partidas, ya muchas tienen un arancel cero -por tratamiento de Nación Más Favorecida-, lo que en el neto implica que de los productos que vende Colombia, sólo se beneficiará un 1 por ciento en términos de comercio.
La propuesta colombiana, sin embargo, fue más generosa de acuerdo con los empresarios. Colombia planteó la desgravación inmediata para el 41 por ciento de las subpartidas agropecuarias, que representan el 6 por ciento en términos de comercio efectivo.
En materia industrial, la propuesta colombiana planteó desgravación inmediata para el 43,2 por ciento de los productos, que representan el 23,8 por ciento en términos de comercio.
Aquí también la propuesta de Estados Unidos fue inferior a la colombiana. Aunque puso en esta canasta (denominada A) el 76,8 por ciento de su universo arancelario, este representa el 49,5 por ciento del comercio, pero de esta cifra, ya se otorga arancel cero a otros países para el 32,8 por ciento de los productos, lo que implica que la oferta efectiva para Colombia sería para el 16,7 por ciento del comercio.
Los empresarios de Perú y Ecuador tuvieron quejas similares frente a la propuesta de Estados Unidos, que resultó inferior a las expectativas que se tenían.
Aunque los empresarios consideran que aún es prematuro para hacer conjeturas sobre qué tanto se va a abrir el mercado americano, consideraron que de no mejorarse sustancialmente la oferta norteamericana, el ritmo de la negociación podría ser menos atractivo de lo esperado.
De acuerdo con los cronogramas acordados, antes de tres semanas los países tendrán que presentar sus solicitudes de mejora de ofertas, y una semana antes de la cuarta reunión de negociaciones, en Puerto Rico, tendrán que enviarse las listas con las ofertas mejoradas.
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Last modified 2005-03-22 02:02 PM